Podemos vivir sin gobierno

Publicado en HeraldPost.es

Podemos vivir sin gobierno. A las pruebas me remito. Y no solo se puede vivir sin gobierno, sino que además el resultado es, desde mi punto de vista, bastante satisfactorio. Contra la opinión generalizada en los mass media de que urge formar gobierno estable la tozuda realidad, con datos en la mano – proporcionados por ese gobierno, que quiere dejar de estar en funciones – nos indica que se puede funcionar sin él, que los datos económicos son relativamente buenos, que se contiene el gasto al no poder aprobar nuevos presupuestos, que las instituciones y sus funcionarios siguen al pie del cañón haciendo su trabajo diario.

Si uno analiza por qué el empeño de los medios de comunicación y algunos de sus voceros, le vienen a la cabeza los rescates sorayescos y la publicidad de la DGT, entre otros órganos públicos. Básicamente, se diría, están reclamando su pan, visto el alto porcentaje que supone para algunos medios la publicidad institucional. Si no hay gobierno no hay presupuestos ni subvenciones ni, en definitiva, gran parte de esos ingresos de las supuestas esclavas del IBEX. Viven del gobierno.

Ustedes y yo no notamos esa asfixiante realidad, a no ser que dependamos del BOE, obviamente. Ustedes y yo, como seres humanos que han alcanzado la cúspide de la pirámide evolutiva – o al menos eso parece – somos seres adaptables. Ante unas condiciones de contorno conocidas somos capaces de jugar el partido, cada vez con mejor suerte. La curva de aprendizaje. Llevamos un año sin que cambien las condiciones, y sin ser éstas las más deseables, somos competentes para salir adelante, para reducir el paro y mejorar el desempeño económico y social del país. Disipadas las sombras del caos y la emergencia social que nos vendieron en periodo electoral, la verdad se abre paso. Y la verdad es que una criatura que es capaz de vivir el polo o en el desierto, puede hacerlo también en un país con centenares de miles de leyes. El nuestro, vaya.

Se puede vivir sin gobierno como demostraron los belgas hace unos años. Al principio de la crisis, de la que salieron sin el concurso de sus políticos, Bélgica también estuvo muchos meses en funciones y ni tan mal, oye. Una vez establecidas las leyes queda demostrado que un millón de páginas más al año de otras leyes son un gasto del todo inútil y absolutamente contraproducente. Las cosas que han de ser hechas, como limpiar las calles o regar los jardines, no suelen necesitar el concurso de los políticos, si no es para entorpecer. Los inspectores de hacienda siguen haciendo su agosto mes tras mes. Y no hay apagón de RTVE. El CIS saca barómetros, y tal. Ya he dicho que las condiciones no son las mejores. Estos ejemplos lo constatan. Así las cosas, si no va a entrar un gobierno que realmente mejore el contexto, y no es el caso, merece la pena quedarnos como estamos. Ya nos estamos adaptando. Y divinamente.

 

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2 comentarios sobre “Podemos vivir sin gobierno

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