La culpa del vecino

Publicado en ValenciaOberta.es

Como todos los veranos, por desgracia, en lugares que nos son familiares y cercanos el fuego se ceba con la naturaleza. En esta ocasión el fuego se ha llevado por delante una buena porción de Jávea y Benitachell. Nunca está de más agradecer el trabajo de los bomberos y voluntarios que se juegan la vida y enviar un mensaje de ánimo a los afectados que puedan leer estas líneas.

Siendo como es un tema recurrente, que nos afecta de forma periódica, algunos podrían ser algo más cautos vertiendo opiniones al respecto. Los que aspiran a tener responsabilidades de gobierno debieran presuponer que en el caso de que las responsabilidades lleguen, se van a ver con el fuego al cuello, con casi total seguridad.

Publica esta casa un artículo al respecto, donde se puede ver el monto de las respuestas contra el gobierno pepero, cuando Compromís estaba en la oposición y los incendios se extendían por nuestra Comunidad. No voy a criticar la gestión del tripartito, PSPV, Compromís y Podemos, en este asunto. Y no voy a hacerlo no solo por lo ya mencionado si no porque el desatino sirve perfectamente para ilustrar el modus operandi de nuestro espectro político.

Los incendios son responsabilidad de aquellos que los han provocado, consciente o inconscientemente, en el caso de no ser consecuencia de una fortuita casualidad meteorológica. Las consecuencias son responsabilidad de quien provoca las causas. Es costumbre empero de la izquierda biempensante enchufar el ventilador de culpas cada vez que se produce una desgracia. Y hasta aquí sería medio comprensible su forma de actuar si de alcanzar el poder se trata pero aquí no terminan sus elusiones. Eludir las consecuencias de los propios actos también está marcado en el ADN socialista. Lo que era culpa del contrario cuando el contrario estaba en el poder, es culpa del contrario cuando en el poder está uno mismo. Así funciona su propaganda. No es exclusivo del tripartito este comportamiento. La culpa es de las herencias recibidas es otro argumento recurrente y transpartito.

Enmarcado en esta forma de actuar se entiende perfectamente la necesidad, tan acuciante por cierto, de tener cuantos más altavoces mejor. Si es fundamental y estratégico eludir responsabilidades echando la basura en la puerta del vecino, se hace del todo imprescindible tener las herramientas adecuadas para hacer creer a la opinión pública que la basura y el hedor los generó el vecino. Es mucho más apremiante poder contar la versión oficial de los hechos que los hechos en sí. Esa es la urgencia social de reabrir RTVV por encima de averiguar que está pasando en el geriátrico público de Carlet u otros por el estilo y mucho antes de adecuar las aulas de los colegios, que no están preparadas para casi nada.

Las desgracias ocurren, la gente se muere y los bosques se queman. Buscar siempre el mismo culpable es mucho más fácil que encontrar la mejor manera de lidiar con el asunto. Porque para lidiar con el asunto habría que despojarse de la superioridad moral de la que se ufanan y buscar soluciones que realmente funcionen. Todo pasa por fortalecer los derechos de propiedad privada sobre los espacios naturales. Reforzar por lo tanto la responsabilidad. Pero claro, cargar con las consecuencias de los propios actos parece ser cosa de fachas.

Anuncios

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s